jueves, 10 de abril de 2014

Para una buena tarde de sábado.

Los hombres que miraban fijamente a las cabras. Brillante rayada.
Vaya rayada, encima se basa, presuntamente en hechos reales, lo cual no deja de ser más disparatado aún, aunque claro, si las cosas malas no dejan de asombrarnos por la televisión, porque no también las cosas graciosas. La frase con la que finaliza la película, y que dice mucho de lo que se pueden esperar de ella es esta y créanme no está sacada de contexto:

“Cuando veo lo que ocurre en el mundo, se que ahora más que nunca, tenemos que ser todo lo que podamos ser, ahora más que nunca necesitamos a los Jedi”
La película es un canto a la libertad, a dar lo mejor de nosotros mismos, a ser mejores personas, prácticamente casi parece el manual del movimiento hippie, aunque toda la historia se desarrolle en un ambiente militar y de guerra continua. De ahí el contrapunto de la historia, que no para de descolocarte con la increíble historia que te cuenta y con los absurdos personajes que la pueblan.
La historia de un periodista fracasado, tanto en su trabajo como en su vida personal, que al seguir el hilo de una historia, ni se imagina que acabará al otro lado del mundo en plena guerra de Irak. No se imagina que conocerá a los más extravagantes personajes que jamás se haya cruzado en su vida. No se imagina que será participe de una increíble historia y un secreto militar que pocas personas han conocido, y aunque al final muy pocos le crean, y su historia apenas vea la luz, para él, para Bob Witon el personaje interpretado magistralmente por Edwan Mcgregor, supondrá un cambio radical de su personalidad para mejor, se convertirá de corazón en un “Jedi” y dejará el lado oscuro que hasta ahora había impregnado su vida.
¿Que tienen que ver los Jedi de la guerra de las galaxias en esta historia? Bien gracias a Bill Django, el comandante en jefe de la división especial del ejército encargada de hacer la guerra psíquica, interpretado por Jeff Bridges, tendrán un papel importante (un personaje muy parecido a “El Nota” de “El Gran Lewosky”). Ya que, después de todo, hay que dar un nombre a los hombres entrenados en esta división. ¿Cómo llamaríais vosotros a un hombre que puede matar a una cabra con su fuerza mental con solo mirarla? De ahí, que el personaje de Bill Django les dé este nombre. Fan de las películas de la guerra de las galaxias y a pesar de ser un alto mando del ejército, es un hippie redomado que consume  y hace consumir habitualmente drogas a sus hombres. En fin una locura de pensarlo y las motivaciones para la creación de esta división, son aún más increíbles.
Todo se basa en un falso rumor que en plena guerra fría los aliados ingleses filtraron como una mentira u broma a los rusos del telón de acero, el resultado de una operación, fue conseguido gracias a los poderes mentales de la división psíquica del ejercito estadounidense, capaces de leer mentes, ver el futuro, matar con el pensamiento… entre otras curiosas cosas. Acto seguido, los rusos empezaron a formar su propio programa, creyendo que era cierto. Lo cual desemboco en que la mentira y la broma tomasen visos de realidad. Con lo cual, al final, el ejército americano, como contrapunto a los rusos, montaron aquel programa, que en un principio fue una broma. Buffff las vueltas que da la vida.
Como dice la frase del inicio de la película, “mucho de lo que se cuenta en ella es verdad, si realmente estás dispuesto a creértelo”. Bien yo quiero creérmelo, ya que así pasas un rato verdaderamente divertido viendo esta película, con continuos flasbascks que nos cuentan como se ha llegado a esa alocada situación. Cosas más difíciles se han visto y no seré yo quien las niegue. Una gran película para verla tranquilo en casa y echarte unas risas, muy entretenida y con un gran plantel de actores.
Merece la pena verla, tiene grandes momentos y no se con cual quedarme o con cual me he reído más. No se si cuando toda una base de Irak en plena guerra, acaba con todos sus soldados colocados con LSD. O, si no fuese una tortura,  cuando bombardeaban a los prisioneros irakies en plan la naranja mecánica con luces de colores y estímulos visuales para hacerles perder el contacto con sus sentidos, todo ello con la música de fondo de la canción de “Quiero” de Barny el dinosaurio durante 24 horas sin interrupción. O, por ejemplo, la que se conoció en la prensa internacional como la batalla de Ramada, con 12 heridos de balas, la mayoría civiles, un tiroteo en el que se vieron involucradas un par de compañías de seguridad americanas (mercenarios) que como otras muchas compañías en esa época, hicieron su agosto en Irak. Más tarde se supo, que no hubo ningún ataque irakí, y que ambas compañías se estaban disparando entre sí. Una puñetera locura que se puede ver en una de las muchas escenas delirantes de esta película.
En definitiva una brillante rayada que quiero creer que fue real en parte, como comentan al inicio de la misma. El mundo es mucho más chulo e interesante con personas como las que salen en esta película pululando por ahí, el mundo es mejor con Jedi por ahí.

miércoles, 2 de abril de 2014

ROONALD D MOORE LO VUELVE A CONSEGUIR CON HELIX.

HELIX: Un final de temporada en cada capítulo.
Roonald D Moore, nos sorprendió gratamente hace unos años con la fantástica adaptación y modernización de la clásica BattleStar Galactica. Logrando no solo mejorar y elevarse mucho más que su predecesora, sino conseguir una de las mejores series de la última década, sin ni siquiera entrar en si es de un género u otro. Bueno ahora, sin tener una base previa sobre la que trabajar, crea Helix, manteniendo un formato muy similar, en cuanto a guión e historias que tan buen resultado le dio con BattleStar Galactica.
Y es que hay series que merecen la pena ser vistas por sus grandes actuaciones, sus historias y sus giros argumentales que te hacen que desees saber como sigue la cosa en el siguiente episodio, como es el caso de Helix. Una serie que logra que cada capítulo acabe como si fuese el final de una gloriosa temporada. Con tensión, acción y una curiosidad, que va alcanzando límites estratosféricos y que por lo tanto te obliga a seguir viéndola, a ver como se termina el desarrollo de la trama. Supongo que debería ser delito tener a la gente así, de esta manera, con esta tensión y ansias por saber más de la historia, pero por suerte no lo es. Y después de ver esta primera temporada, parece ser que los errores en ese sentido de otras series que caminaron por este mismo camino, como por ejemplo Perdidos, no van a ser repetidos. Ojala sea así. De momento, después de ver la calidad de la historia, el guión y las actuaciones, que se haya renovado para una segunda temporada, era una necesidad más que un hecho.
Una de las cosas que más me han sorprendido al terminar de ver la primera temporada de esta serie, es su capacidad de cambio, sobre todo en el último capítulo de su temporada. Mientras que otras series, seguirían temporada por temporada en el entorno argumental con el que comienza la misma, Helix, plantea y abre una serie de puertas argumentales muy, pero que muy interesantes que permiten a la historia crecer, por donde le de la gana y sin restricciones de ningún tipo.
La explicación, por si no lo han entendido, es simple como el inicio de su historia. Un grupo de científicos del Centro de Control de Enfermedades, se desplazan de manera urgente, por un aviso, a una solitaria e inaccesible base en el ártico, propiedad de una corporación privada, para responder ante la llamada de un terrible brote de un nuevo y extraño virus. Un virus, tan letal que puede acarrear la extinción de la raza humana. Es una suerte que el virus haya sido descubierto en un entorno tan inaccesible y aislado ¿verdad? o puede que no haya sido suerte y todo este planeado. Aquí comienza la serie, que bien podría haber seguido temporada tras temporada en esa base. Montando un guión tipo “La Cosa” de John Carpenter. Y aunque es así como empieza y seguramente  muchos seguirían ese cordel y esa línea de razonamiento hasta la extenuación o la perdida de audiencias, ya hacia la mitad de su temporada, la historia nos muestra lo compleja que se puede poner, planteando cada vez más incógnitas, conforme se van resolviendo problemas. Y ya el final de la temporada, nos da un toque de lo verdaderamente grande que puede llegar a ser esta serie si no la cagan y siguen haciendo un trabajo tan excelente como el que hasta el momento han realizado sus guionistas.
El plantel de actores es bastante bueno, aunque hay algunos que sobresalen más que otros. Billy Campbell como el Dr. Alan Farragut, que ya ha salido en otras series, es protagonista de la misma. Un buen actor que se come literalmente la cámara junto con Hiroyuki Sanada como el Dr. Hiroshi Hatake. Este último será más conocido por verlo en el cine en películas como “El último samurai”, “Shunsine” o incluso en varias temporadas de la serie “Perdidos”. Sanada representa un papel muy difícil y de continuo cambio, ya que no sabemos realmente de parte de quién esta. Un secreto que solo se sabrá en el último capítulo de la temporada.
La serie está muy bien montada, recordándonos a grandes películas del género, no solo a la ya mencionada “La cosa”, por el ambiente tan inhóspito en el cual se desarrolla la acción, sino también a “Alien el 8º pasajero” en cuanto al ambiente cerrado y claustrofóbico, en donde la amenaza de los infectados puede llegar en cualquier momento. Sin contar con los grandes contrastes con los que cuenta esta serie.
Esos contrastes son una cosa buena de la serie. Un contraste que empieza con una música que muchos podrían decir que es totalmente inadecuada a las terribles imágenes que llegan a aparecer en la pantalla. Pero, que yo pienso, que le dan un contrapunto y permiten quitarle algo de dramatismo. Otro contraste es el virus o todo lo relacionado con él. Es decir, todo en la base es blanco, inmaculado, incluso la localización de la misma a pesar de sus terribles condiciones meteorológicas, pero cuando llega el virus, todo es negro, la sangre, las muertes, la saliva con la que los infectados que no mueren contagian a los demás. Mola.
En fin, Helix, va complicando, conforme pasan sus capítulos cada vez más su trama, con sorpresas y giros inesperados, sobre todo al final de los mismos. De ahí que un poco más arriba pusiese lo de un final de temporada en cada capítulo. En definitiva Helix cumple sobradamente las expectativas y aunque en un primer momento y en sus primeros capítulos, el argumento no es muy original con respecto a todo lo que se ha visto a día de hoy, su desarrollo capitulo a capítulo y el desenlace final de la temporada, deja un margen muy amplio para futuras sorpresas argumentales. Sorpresas que todos los que hemos visto esta serie esperamos con ansia. En mi caso, ansias mal sanas. Déjense de jodiendas y pónganse a ver esta entretenidísima serie, vale la pena y mucho.

lunes, 24 de marzo de 2014

AÑO NUEVO COMIC NUEVO: LA OBRA MAESTRA DE ED BRUBAKER Y STEVE EPTING.

CAPITAN AMERICA, EL SOLDADO DE INVIERNO.
Creo que es el momento idóneo para hablar de este comic que ya tiene unos años. No solo por el inminente estreno en cines de la película del mismo nombre, que se inspira ligeramente en este comic, (y esa es la lástima, que solo se inspira ligeramente) sino que Panini comics, acaba de sacar una edición en tapa dura que es una pasada y que resulta más barata que comprar la historia por separado. Todo, por supuesto, con motivo del estreno de la película. Que no digo que vaya a estar mal, pero que estoy seguro, no le llega a la suela de los zapatos a la fascinante historia desarrollada por Ed Brubaker en esta saga.
Yo he sido siempre fan del murciélago, de Batman. Aunque, reconozco, que siempre me he sentido más cómodo y entretenido leyendo el universo Marvel que el Dc. Y aunque se han realizado brillantes reinicios de colecciones de personajes Marvel como con Daredevil o Spiderman, el inicio de esta etapa del Capitán América por parte del guionista Ed Brubaker, se lleva la palma. Incluso se podría comparar con la violenta y brillante etapa de Garth Ennis con The Punisher. Pero es que, el dibujo de Steve Epting es alucinante, y Frankie Dálmata como colorista, hacen que sea una etapa imprescindible en cualquier colección de comics, de cualquier persona que se considere amante de este genero. Es más, es una obra que cualquier lector y cualquier persona deberían disfrutar antes de morir. Una maravilla.
La historia, tiene todo lo bueno que una gran historia de espionaje y aventuras debe tener. Nos transporta a momentos fascinantes, que van desde la actualidad, hasta la segunda guerra mundial, como la época de la guerra fría. Un viaje por la historia más violenta del último siglo, de la mano de Steve Rogers, el capitán América. Un personaje, que esta bastante bien presentado y se hace más agradable de ver y leer que la presentación realizada por otros autores en el cual, el americanismo, campa a sus anchas. Pero no nos llamemos a engaño, se llama capitán América por algo.
Shield tiene una gran importancia en esta historia del universo marvel normal, no del universo ultimate. Con lo cual, personajes como Nick furia y Sharon carter como agentes encubiertos, le dan a la historia un punto de misterio y secretismo oficial que de otro modo no hubiese tenido. Con operaciones encubiertas por todo el mundo, atentados y todo para descubrir una peligrosa trama y quien tira de los hilos en ella, además de atrapar una sombra, un concepto, un mito. Todo para atrapar y detener…al soldado de invierno. Cuya revelación y secreto tiene mucho que ver con el capitán América, más de lo que a él mismo le gustaría. Esto plantea en el comic uno de los mejores arcos argumentales de esta saga, con un final, que no podríamos considerar como bueno en ningún caso, pero si realista.
Esta es, en si, una historia de imprescindible lectura, que empieza de la forma más inverosímil, con el asesinato de uno de los más terribles enemigos del capitán América y que se desarrolla de forma imprevisible, teniéndonos pendientes del desenlace de esta fascinante historia. Un comic que deben leerse y que además puede ser visto, sin necesidad de haberse leído antes nada del capitán América. En ese sentido Ed Brubaker, sabe como montar una muy buena historia. Esperemos que en el cine y en su universo marvel sepan hacer lo mismo, o por lo menos, aproximarse.




jueves, 6 de marzo de 2014

Alan Ball, como siempre, metido en grandes series de TV.

BANSHEE. FANTÁSTICA EN TODOS LOS ASPECTOS.
Cuando un primo mío, me comentó y recomendó esta serie, lo hizo con muy pocas palabras. Solo me comentó que el productor ejecutivo de las misma y uno de los máximos responsables era Alan Ball. El mismo que tan buen trabajo está realizando en la HBO con True Blood. Pero me matizó, que aquí, en este canal, en Cinemax Original Series, tenía más manga ancha y más libertad para hacer y deshacer que en la HBO con True Blood. Bueno, pensé, si eso es cierto, Banshee tiene que ser la ostia, ya que si lo que me gusta de True Blood, está aquí a un exponente más elevado, pues entonces, ¿qué estoy esperando?, y con lo de exponente elevado no me refiero a los vampiros ni a los curiosos sobrenaturales personajes que pueblan True Blood. Si no a los personajes de carne y hueso y el entorno de la América profunda en la cual se mueven.
Lo mejor de Banshee es su entorno, esa América de pequeños condados, que en si mismos, forman ya una comunidad cerrada. Como si fuesen pequeños países, con sus gentes, sus costumbres, sus malos y sus buenos, en los cuales, todos se conocen y se sabe lo que cada uno va a dar de si mismo. Esa América profunda, que para los compatriotas de una costa u otra, no dejan de ser los paletos. Pero en la cual, a veces, las grandes decisiones en política o economía tardan tanto en reflejarse, por ir la vida de esa gente y de esas sociedades a un ritmo totalmente distinto a Whasingtong y Nueva York o Los Ángeles y San Francisco.
Esto es lo que retrata esta serie de tan buena manera, un pueblo, Banshee, en todo su esplendor. Tiene todo lo que consideramos típico de la América rural y profunda, sus distintas comunidades, incluida una comunidad Amish, la cual tendrá una gran huella en la historia de la serie, como su propia reserva india con su casino y todo. Y por supuesto, el cacique local, todopoderoso e intocable en su propio territorio y en todos sus negocios delictivos, por muy grandes o pequeños que sean estos. Todo esto y más es Banshee. Con unos personajes fascinantes, un guión y una historia, muy pero que muy buena y unas actuaciones soberbias.
El hecho de que Alan Ball, esté a los mandos, nos permite disfrutar de cierto tipo de personajes que ya se pueden decir que son clichés en sus producciones. Quien haya visto True Blood y Banshee, me entenderá. Pero también nos permite disfrutar de acción y violencia. Una violencia mucho más realista que la de True Blood, y por lo tanto al ser más realista, es más entretenida. Que pasada.
La historia, como no, lleva a nuestros personajes a situaciones límite, lo cual hace que los personajes sean muy interesantes de ver, y nos permite encandilarnos con todos ellos. No hay buenos y malos en Banshee, solo supervivientes y todos tienen sus motivos y circunstancias que los hacen actuar de una forma u otra. De esa forma, te acabas acostumbrados a todos ellos y con el paso de los capítulos y de la serie, todos pasan a ser de alguna forma imprescindibles en la trama y en el desarrollo total de la misma. Vamos, no hay ninguno al que no le cojas cierto cariño. Sobre todo si son tías, y vaya tías que salen.
El ejemplo claro de situación límite de los personajes, lo demuestra nuestro principal protagonista, (No hay spoilers), un ex convicto no arrepentido que por circunstancias del destino, por llamarlo de algún modo, acaba siendo nombrado Sheriff de esta pequeña ciudad llamada Banshee. Ni que decir tiene, que el ejemplo más claro que me viene a la cabeza es el de poner al lobo a cuidar de las ovejas. De ahí salen muchas buenas escenas en esta serie, sobre todo, cuando supuestamente el lobo oficial o cacique del pueblo intenta intimidar, comprar o sobornar a esta nueva oveja que es el sheriff, sin saber, por supuesto que este sheriff, es de su misma calaña y entiende y sabe como funciona su forma de ser y trabajar mejor de lo que el se cree. Por supuesto, la forma de impartir justicia es muy peculiar y, por llamarlo de algún modo, directa. Si a todo lo que he comentado antes, añadimos el sexo, que nunca falta con este productor, pero sin las limitaciones que puedan imponer otros estudios, tenemos un pedazo de serie fantástica y muy recomendable.
Ahora, recién estrenada su segunda temporada, es un buen momento para dejar lo que estén haciendo y se pongan a ver Banshee, no lo lamentarán. Yo por mi parte no lo hago y solo lamento no haberme puesto con ella antes.

lunes, 3 de marzo de 2014

Alatriste. Para arrancarte los ojos despues de verla.



PELICULAS PARA ARRANCARTE LOS OJOS DESPUES DE VERLAS: ALATRISTE, QUE TRISTE ME DEJÓ Y CABREADO.
Quizá me había echo muchas ilusiones con respecto a esta película, quizá el haber leído el primero de los libros de esta saga me haya echo más mal que bien, sobre todo a la hora de las expectativas que tenia o esperaba ver realizadas al ver la película. Después de todo, todas las señales apuntaban hacia ello; “película más cara del cine español” “promoción espectacular por todos lados” “el autor cantando sus alabanzas” ect. El problema es que al final no se cumplió nada, y no deja de ser una película española de época, como otras tantas que ya se han visto.
En este caso el tal Díaz Yánez, tenia todo a su favor, unos personajes interesantísimos, una historia de aventuras y sobre todo, tenia a su favor, el poder situar la acción en una época de nuestra historia que apenas se ha llevado a la gran pantalla nunca. Mientras que los americanos con su mierda de historia de 180 años no dejan de hacer en algunos casos grandes películas, nosotros cuando al fin tenemos un guión o una historia más que aceptable vamos y hacemos ALATRISTE, con 2 cojones.
Y es que lo único bueno que tiene esta película (si es que tiene algo) son los actores, matizo, alguno de los actores que están relativamente bien (A mi me gusto Javier Cámara como el Conde Duque de Olivares. También me gusto Juan Echanove como Quevedo) en lo que a mi parecer es una debacle en producción. La historia de Pérez Reverte que funciona tan sumamente bien en los libros, aquí se encuentra con los constantes esfuerzos del director para echarla por tierra.
Dios mío, con estos actores, con estos personajes, con esta historia, veo esta película en manos de por ejemplo: Riddle Scoot, steven spilverg, francis ford coopola o incluso Michael man, shalayaman o Peter Jackson (después del señor de los anillos) y podría haber sido la HOSTIA. CON MAYÚSCULAS. Por desgracia en este país, no existen directores que sepan hacer un determinado género de películas con un poco de épica, espectacularidad y ritmo. Solamente Alex de la Iglesia y quizá Amenabar han despuntado unas pocas maneras.
Fui a verla con mi madre, que tenia muchas ganas de verla. Mi madre puede ser que no sea una experta en cine, pero tiene un gusto impecable a la hora de verlo, aparte de un sexto sentido a la hora de sacar los defectos más ocultos de cualquier película. No es porque sea mi madre, pero al salir me comento un par de frases que podrían resumir perfectamente toda la crítica a la película...:
“La historia podría haber estado mejor y los personajes también, podría haber sido una gran película Paco, pero esta muy apelotonada, es muy confusa. De momento están diciendo de hacer algo y al segundo siguiente ya lo han hecho o lo están haciendo. En esta película parece que todo está echo a golpes”
Que gran razón tienes mama, todo en está película es precipitado, la trama, la historia y el guión de 5 libros, se quiere aglutinar en 2 horas y media. Realizar esta tarea es posible pero obteniendo los peores resultados, como ha sido el caso.
El ejemplo está en el señor de los anillos, hace años hicieron una película de animación que recogía en 2 horas y pico los 2 primeros libros de tolkien. Luego llego Peter Jackson y decidió que no, una película por libro y con más tiempo para desarrollar bien la historia y los personajes, el resultado es una trilogía aclamada por todos y por la crítica. Por desgracia con alatriste no va a pasar esto, la precipitación llega a ser tal, que da lugar a una confusión de personajes y de tramas que hasta que no llevas viendo la mitad de la película no se aclaran del todo. Un puñetero desastre.
Abuso de planos cortos y muy encima de los personajes, tan encima, que en algunos momentos podrían estar rodando al lado de nuestra casa y ni nos enteraríamos. ¿Dónde se fue tanto y tanto dinero (mucho del dinero, dinero público debido a las infames subvenciones de nuestro país)?. No entiendo como se gastaron tanto (a no ser que se lo gastaran en ellos mismos) para ir de un lado a otro de la geografía de nuestro país, cuando la película no tiene exteriores reseñables, solo callejones, que en muchos casos se ven claramente que son atrezzo, que se aprovechan para distintas tomas y a distintas horas del día, una y otra vez. Claustros y habitaciones, todo interior, ningún plano largo del Madrid de la época, por no molestarse no hicieron ningún decorado en condiciones, pero bueno, siempre podrían haber sacado por ejemplo el escorial y luego con las técnicas digitales haber quitado todo lo que sobrase (Que si, que existe ya la tecnología informática y la pantalla verde, que según parece, aquí en este país no saben que puede resultar más barata que rodar solo en callejones o pagar a 100 extras cuando puedes pagar a solo 25 y los demás los añades).
En definitiva, en su momento, cuando la vi, salí totalmente decepcionado y cabreado, yo y toda la sala. Debo puntualizar que la sala estaba totalmente llena, con gente de todo tipo de edad y gustos. Y todos, repito TODOS SALIMOS HABLANDO DE LA DECEPCION DE ALATRISTE..., todos con caras largas. En fin lo que podría haber sido la mejor película del cine español de todos los tiempos, se quedo en otro aburrimiento español más que añadir a la larga lista que tiene nuestro cine en los últimos 20 años
Hay que reconocer que Perez Reverte no ha tenido mucha suerte a la hora de las adaptaciones al cine de sus novelas. Aunque hay que reconocer, que al menos, “La novena puerta” de Polansky y “El maestro de esgrima” no están tan sumamente mal como ALATRISTE, que es una AUTENTICA MIERDA. Para arrancarte los ojos después de verla.
ENLACES DE PELICULAS PARA ARRANCARTE LOS OJOS:





martes, 11 de febrero de 2014

Jonathan Stroud y la saga de Bartimeo.

LA SAGA DE BARTIMEO. CACHONDEO, MALA LECHE Y AVENTURAS.
“Todo empezó aquel fatídico día en que un niñato escuálido y tembloroso se atrevió a invocarme a mí, ¡yo, el mismísimo Bartimeo, espíritu privilegiado donde los haya, genio para muchos, diablo para unos pocos! A pesar del tartamudeo de su voz y del sudor que le empapaba, su orden no pudo ser más clara: tenía que robar el amuleto de Samarkanda a Simon Lovelace, uno de los hechiceros más poderosos y temidos de Londres…. ¿Quién era ese mocoso mequetrefe que se atrevía a darme semejante orden? Y ¿por qué querría el Amuleto?.”

En la actualidad, hay mucho de todo. Tanto en cine, tv, videojuegos, comic, manga y libros. En general, en la lectura de corte fantástico y de aventuras, los escritores de unas décadas a esta parte, salen como setas. Como hecho de menos aquellos años en los que aparte de Tolkien y unos pocos elegidos más, nos recreábamos con sus grandes sagas, de las cuales, aquí, en nuestro país, la editorial Timun Mas, se hizo eco de todos ellos. En fin, lo hecho de menos, porque, por aquel entonces al no haber tantos escritores, el separar el grano de la paja resultaba mucho más fácil, con lo cual te encontrabas autenticas maravillas casi de continuo. Ahora, hay que investigar un poco más o siempre puedes releerte las sagas antiguas de Reinos Olvidados o de la Dragonlace.
Cierto que estos últimos años, hemos tenido grandes escritores que en el genero fantástico nos han dejado con la boca abierta como G. R. R. Martin e incluso algunos de ellos patrios como Javier Negrete o Laura Gallego. Pero todos, aplican un esquema a las historias o lo que en cine vendría a llamarse cliché, que ya fue utilizado o descubierto mucho antes por algún otro. Eso en sí, no es malo. Es más, sino fuese así, muy poca literatura tendríamos. Pero lo que mola, lo que realmente mola, es cuando te encuentras una historia y un o unos personajes que se salen de la escala, que escapan a esos clichés. Es entonces cuando disfrutas de una manera especial del placer de leer. No quita que antes no disfrutases, pero el descubrir algo novedoso, a pesar de que la historia se mueva dentro de los cánones ya establecidos por otras historias en otros libros, eso no tiene precio.
Y eso es a mi humilde parecer lo que consigue Jonathan Stroud con sus (de momento) 4 libros que forman la Saga de Bartimeo. Jonathan Stroud, profesor de la Universidad de Londres, nos muestra en estos libros una fascinante y entretenidísima historia centrada en un personaje, que de bueno tiene poco. Bartimeo, nada más y nada menos que un demonio o como en otras culturas lo llamarían también un genio, pero con muy mal genio, mucha mala leche, vicioso y con todas las peores características que puede tener una persona humana, capaz, entre otras muchas cosas, de transformarse y darse la apariencia que el quiera, pero también con un curioso código moral y de honor. Que le harán meterse en situaciones, que desde luego, el no se hubiese metido. (Después de todo, la culpa, siempre la tendrán otros, según él).
Desde el 2002, los derechos de estos libros están ya en manos de Hollywood, más o menos desde que empezó la oleada fan de Harry Potter. Lo que no entiendo (o quizá si), es como todavía no se han atrevido a llevarlas al cine. Y quizá, ahí es donde radica el quid de la cuestión, en el adjetivo atreverse. Ya que, si son fieles a la historia de los libros, Bartimeo no es como Harry Potter, no es para nada un personaje infantil. El final de su saga, no es un final bueno, ni mucho menos, en el mejor de los casos agridulce. Y la ironía continúa de la que hacen gala sus historias, continúa y en algunos casos machacona (en el buen sentido) y con mucha mala leche, no es apta para todos los públicos.
La historia, es en la actualidad. Compararla con la Saga de Harry Potter, demostraría un total desconocimiento por parte del que lo haga, ya que le da 100 vueltas y es más entretenida y oscura. En definitiva, la magia existe y es pública y notoriamente reconocida en el mundo entero. Podríamos decir que el mundo de Bartimeo es el nuestro, pero como en una dimensión paralela en la cual la historia se ha desarrollado de un modo totalmente distinto debido al conocimiento y uso de la magia desde el principio de los tiempos. En esta sociedad actual, las clases privilegiadas en todos los países, son los más altos usuarios de la magia, los que tienen más poder y pueden convocar a grandes sirvientes (Generalmente demonios o genios de distinto nivel o rango), los cuales, aparte de llevarles el servicio domestico y la seguridad de la casa y la familia, les ayudan en sus inversiones y gestiones financieras. Las clases medias, escasas, suelen ser obreros, autónomos o pequeños y medianos empresarios que a pesar de ser usuarios de la magia, no tienen el nivel, ni el poder suficiente para convocar a los grandes demonios o genios que usan la elite de la sociedad, por lo que se conforman con otras convocaciones de grado inferior (el hacer la comparación con los coches seria bueno, como la comparación entre un audi último modelo y un  utilitario). Y finalmente los despojos de la sociedad, los que no pueden usar la magia ni tienen facultades para ello, obreros, sirvientes, en definitiva la gran mayoría de la gente.
En este mundo se desarrolla la historia de Bartimeo. En la cual, un joven de una pequeña familia de clase media baja, desafiará las normas sociales  y descubrirá una terrible conspiración a la cual tendrá que hacer frente a lo largo de toda su vida, la cual se irá desarrollando en los 3 primeros libros, “El amuleto de Samarkanda”, “El ojo del Golem” y “La puerta de Ptolomeo”. Desafiará las normas ya impuestas por convocar un demonio, al cual, teóricamente, no debería haber convocado por restricciones sociales y de poder, un demonio llamado Bartimeo. Aún así, junto con Bartimeo, irán subiendo peldaños en esa terrible y competitiva sociedad, llena de trampas, engaños y asesinatos. Naciendo entre ellos una amistad, que ninguno de los dos hubiese imaginado. Llegando a un final alucinante, en el cual se tendrá que realizar un gran sacrificio para poder dejar las cosas un poco en orden y que removerá conciencias y a toda la estructura de la sociedad.
El cuarto libro de la Saga, “El anillo de Salomón”, es, como decirlo, una precuela de lo anterior, aunque es recomendable leerlo el último, más que nada porque así ya conocemos al personaje de Bartimeo y ya sabemos lo que da de sí el muy cabrón. En definitiva, unos libros alucinantes, muy entretenidos, de lectura muy rápida y ligera, que tampoco entra en demasiados detalles y nos mete de lleno en la acción pura y dura. Pero sin olvidarse de tener una escritura en condiciones, cosa que muchos autores en la actualidad olvidan. No se la pierdan.

martes, 4 de febrero de 2014

RETO: SORPRENDER CON UNA HISTORIA YA DE TODOS CONOCIDA. OBJETIVO CUMPLIDO.

DRACULA DE LA NBC.
Y mira que es difícil sorprender con una historia que ya has leído y visto en cientos de versiones distintas. La historia de Bran Stocker de Drácula es por todos conocida. Todos sus personajes y sus destinos. Ya sabemos quienes son los malos, y también quienes son los buenos, ya sabemos como acabarán unos y otros, con lo cual, trasladar esta historia a la tv es una apuesta muy arriesgada, ya que si simplemente te dedicas a ser fiel al original, no serás muy original que digamos, valga la redundancia, y tampoco atraerás a mucha audiencia, teniendo en cuenta que no existe una trama y un guión que los mantenga pegados al televisor, ya que se saben los roles de todos los personajes. Pero lo realmente interesante es ver lo que la NBC ha logrado con este Drácula, y es precisamente superar ese escollo del conocimiento prematuro de todos los roles y de todos los personajes.
En esta serie nada debe darse por sentado, ni quien es el bueno, ni quien es el malo. El guión y la historia han sido alteradas para llevarlas por otros derroteros, tampoco excesivamente, con lo cual no se pierde el romanticismo ni la oscuridad del original de Stocker. Pero lo bueno que se consigue, es que, a diferencia de versiones anteriores, aquí te pueden sorprender con giros de guión e historia, que van a ser totalmente inesperados.
Drácula, es Drácula, el vampiro, pero no por elección propia, este es uno de los cambios fundamentales con respecto al original y solo por este cambió, toda la historia ya toma otros derroteros totalmente inesperados, no solo para Drácula, sino para el resto de sus personajes. No es tan malo como debería, y los motivos que lo impulsan a cometer actos terribles, incluso permiten al espectador empatizar y simpatizar con él. Un recurso narrativo que hasta ahora solamente lo había visto en la también magnifica Dexter.
Pero existen monstruos más terribles que el propio Vampiro, ya que como dice un dicho, el hombre es un monstruo para el propio hombre. Y aquí, en esta serie, personajes como el del propio profesor y doctor Abraham Van Hellsing, resultan mucho más inquietantes y peligrosos que el propio Drácula. El cual, una vez conocidas sus motivaciones y deseos de venganza, no resulta tan terrible como otros personajes, cuyos últimos objetivos no están aún del todo claros.
Drácula, es una serie con una producción muy buena, recuerda a los Tudor, y no solo por el personaje principal. A la espera de su segunda temporada, nos deja hilos argumentales aún sin resolver del todo, aunque el final de esta temporada deja muchos cabos sueltos atados. Esta serie es entretenida y gana con cada capítulo, presentándonos a personajes inolvidables, ya por todos conocidos y a otros, totalmente nuevos, que no desentonan para nada, como por ejemplo, al carismático y multimillonario empresario estadounidense Alexander Grayson.
Un personaje que, sutilmente, como un maestro titiritero, moverá los hilos y los destinos de gran parte de los personajes de esta serie, para que se adapten a sus planes. O realmente, es él, el que está siendo dirigido por otra persona.