PROMETHEUS.
Prometía mucho, no dio tanto.
Quiero
hacer aquí y ahora un inciso. Prometheus es una muy buena película
de ciencia ficción, el problema quizá fuera la expectación, una
expectación que provenía del hecho de ser una precuela del
grandioso universo creado por Ridley Scott en “Alien
el 8º pasajero”.

No
voy a entrar a valorar “Alien
el 8º pasajero”,
ya que para mí, no existen palabras para describirla. Es una obra de
arte, un icono del cine de terror y de la historia del cine en
general. Solo James Cameron respetó un poco el original con su
continuación de “Aliens
el regreso”,
centrándose más en el carácter aventurero de la historia y dejando
un poco de lado la inquietante atmósfera de su predecesora. Aún y
con esas, logro con cierto acierto, desarrollar un poco más ese
universo, creando y dando vida a la reina Alien, y dando una
explicación plausible a esa inquietante bodega llena de huevos que
se vio en la nave alienígena en “Alien
el 8º pasajero”.
Todo lo demás creado hasta Prometheus, ha sido a mi parecer (el
cual podéis no compartir y lo entiendo),
una “PUTA
MIERDA”,
Alien 3 y 4, las versiones junto con los Predators, en fin, no me
extenderé más.

Ahí
radica en parte el problema de Prometheus, que se engloba en un
universo en el cual ya hay dos películas con las cuales compararse.
Y si somos justos, comparándola con el 8º pasajero, Prometheus,
pierde. Pero pierde por tonterías que hubiesen sido fácilmente
subsanables. En fin, aún así, sigue siendo una gran película de
visionado obligatorio en cine, debido a la espectacularidad de sus
imágenes, diseño y planteamiento.

Cuenta
la leyenda, que en la antigüedad Prometeo, el titán, desafió a los
dioses del Olimpo. La antigua titanomaquia o guerra entre dioses y
titanes había acabado. Perdiendo los titanes y llegando al poder los
olímpicos. Aun así, prometeo, decidió que los humanos debíamos
con el tiempo tener una oportunidad para llegar a ser tan grandes
como los dioses y nos trajo “El
fuego”,
como símbolo de la tecnología, la vida y el desarrollo. Zeus jefe
de los dioses olímpicos, montó en cólera y expulsó de los cielos
a Prometeo, desterrándolo junto con los humanos. Pero no acabó ahí
la venganza de Zeus, lo ató a un monte, en donde una gran ave le
comería todos los días las entrañas, mientras que por la noche
volvería a la vida. Un castigo para toda la eternidad.

En
los primeros compases de esta película podemos ver, claramente la
literalidad del mito de prometeo (excepto
lo del pájaro).
Con el paso de los milenios, se supone que el ser humano surgiría en
la tierra. Distintas civilizaciones recibirían la visita de los
descendientes de ese “prometeo”,
indicándonos un camino hacia las estrellas. Camino que con el paso
de los años y gracias al desarrollo de nuestra raza, los humanos
acabaríamos reconociendo. Gracias a una investigadora, se pone en
marcha el proyecto “Prometheus”. Un viaje espacial hacia una
parte del universo desconocida y que ya esta marcada desde el inicio
de los tiempos por distintas civilizaciones. Un viaje en busca de
respuestas sobre nuestro pasado e inicio. Respuestas que quizá no
son las que nos esperábamos. Este es el fascinante guión sobre el
cual se desarrolla esta gran película. Desde luego la base
argumental es muy buena y da para mucho.

Después
de “Blade Runner” y “Alien el 8º pasajero”, Ridley Scott
vuelve a hacer cine de ciencia ficción. Vuelve al género que lo
hizo grande y que lo llevo a la historia ya del séptimo arte. La
expectación no era poca y cumple bien. No todo lo bien que
hubiésemos querido, pero aceptablemente bien. La película esta
rodada con primor, el diseño es fascinante, y aunque se pierde esa
aura de inquietud del 8º pasajero, el misterio aún por resolver es
lo suficientemente interesante como para tenernos pegados a la butaca
durante toda la película. Después de todo, una de las pocas
preguntas que se resuelven es sobre el inicio de la criatura en si.

Por
desgracia se nota que esta el guionista de “perdidos”
al mando de Prometheus, ya que las preguntas generadas, superan con
mucho a las respuestas dadas. Gracias a dios esta ya en marcha el
proyecto para la segunda parte. El porque nos crearon no está claro.
El porque nos indicaron un sitio donde supuestamente se descubre
luego que fabricaban armas biológicas de destrucción masiva tampoco
está claro. El porque murieron y como se les escapó el control de
ese veneno tampoco está claro. El porque ya se encuentran cuerpos
con el pecho reventado y ningún rastro de ningún alien tampoco está
claro. El porque hay un bonito retablo de la reina alien detrás de
la gigantesca cabeza en donde guardan tan peligrosa sustancia tampoco
está claro. El porque en un momento del pasado deciden enviar a la
tierra tan peligrosa sustancia para destruirnos y el motivo que les
lleva a tomar tan drástica solución tampoco está claro. El porque
no llegaron a llevar a cabo sus planes, tampoco está claro. Como
podéis ver, demasiadas preguntas, y pocas respuestas.

Quitando
esto, hay que añadir, que la atmósfera en la cual se desarrolla la
historia es fascinante, no tan inquietante como la del 8º pasajero,
en donde el peligro y la muerte está detrás de cada esquina, pero
si más fascinante, en donde el descubrimiento y la fascinación por
lo desconocido de nuestros orígenes está un poco por encima de ese
peligro y muerte. Aún así, varias de las mejores escenas de la
película se engloban en esa categoría. Como por ejemplo la
operación de cirugía abdominal y el nacimiento en un contexto
físico de ese veneno que destruyo a esa antigua civilización.

El
darle un cuerpo físico a un veneno, a una enfermedad, es un
planteamiento para explicar el origen de la criatura de Alien
increíble. En ese sentido me quito el sombrero ante el señor Scott.
Imaginaos como seria posible que enfermedades tan mortales y
terribles como el “Ebola” por ejemplo tomasen forma física.
Ciertamente seria una criatura mortal y criminal. Scott juega con esa
hipótesis y con un fascinante giro de guión nos da, a través de un
embarazo no esperado, el nacimiento del gallifante, ya que como dice
el dicho, ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina?, pues en el caso
de alien fue el gallifante, después vendría supuestamente la
gallina. Aunque eso tampoco queda excesivamente claro al final de la
película. Con lo cual tenemos otra pregunta sin resolver hasta su
segunda parte.

Llegados
a este punto, tenemos que comentar que es lo que falla en esta
película. La bso no es tan buena como la del gran Jerry Goldsmith.
Marc Streitendfeld, realiza una bso un pelín simplona que podría
haber sido algo mejor y ayudar a dar más grandiosidad en algunas de
las escenas, ya de por si grandiosas. Tanto es así, que solo se nos
quedará el magnifico tema de Harry Gregson Williams “Life”, que
es el que más nos pone los pelos de punta. ¿Por qué no fue Harry G
W el compositor? Ciertamente lo hubiese hecho mucho mejor.

Otro
fallo son los actores. Quitando los principales, los cuales realizan
un papel bastante notorio, el resto, están completamente diluidos.
Sobran personajes. En Alien solo eran 7 personajes, lo cual permite
generar para cada cual, el arquetipo correspondiente. Esto no es
malo, sobre todo cuando hay detrás una gran historia y un gran guión
que permite bastantes líneas de dialogo para cada personaje. En
Prometheus, una nave mucho más pequeña que la Nostromo, son 17
(creo,
muchos más de 7 eso sí),
el caso es que todos salen, o el director intenta que salgan, con lo
cual, en algunos de ellos, su aportación a la trama es
insignificante y no se le ve el sentido de su aparición en la misma.
Eso hace que la película pierda enteros y que el cierre final de
algunas tramas sea precipitado. Sobran actores, aparte de que algunos
son totalmente insulsos en la gran pantalla, y apenas aportan nada.
Si esta misma historia se hubiese realizado con solo 7 tripulantes
como en la Nostromo, cada cual hubiese tenido más minutos y más
desarrollo dentro de la película. Hubiese quedado más redonda. Este
es quizá su mayor desacierto, espero que Scott lo tenga en cuenta
para su continuación.

En
fin, Prometheus, una gran película de ciencia ficción, ya hacia
tiempo que no veía nada de este genero en el cine y se agradece.
Hermana menor con dignidad de la hermana mayor Alien el 8º pasajero.
Esperemos que la próxima sea la digna sucesora que cuadre
perfectamente con esta gran película que realizó ya hace años
Scott y que lo encumbro a los altares y al Olimpo del séptimo arte,
y que no le suponga una expulsión del mismo como le sucedió a su
tan recurrido Prometeo en esta película.